Seguro de vida con ahorro
Estos productos combinan la protección familiar con la creación de un fondo de inversión a largo plazo. Una parte de la prima se destina a cubrir el riesgo de fallecimiento y la otra se capitaliza en cuentas que suelen estar nominadas en dólares o ajustadas por índices.
Son ideales para quienes buscan disciplina en el ahorro y protección para sus herederos al mismo tiempo. El compromiso de pago mensual obliga a mantener el plan aun en meses de gastos imprevistos.
Inversión en bienes durables
En contextos de alta inflación, adelantar compras de bienes que se necesitarán en el futuro —vehículos, electrodomésticos o materiales de construcción— puede ser una forma indirecta de ahorro. Se evita el aumento de precios futuro y se convierte moneda débil en activos útiles.
Es una estrategia que carece de liquidez: no se puede vender un electrodoméstico para cubrir una urgencia sin perder valor. No debe ser la base del plan de retiro, sino un complemento puntual.
Préstamos privados y microfinanzas
Para perfiles con mayor apetito de riesgo, prestar capital a emprendimientos o participar en plataformas de financiamiento colaborativo puede ofrecer tasas superiores a las bancarias. Es fundamental evaluar la solvencia del tomador del crédito y diversificar los préstamos en montos pequeños.
Es una estrategia complementaria que puede aportar un flujo de caja extra mensualmente, pero el riesgo de incobrabilidad es real y debe asumirse con una pérdida posible ya contemplada.